julio 07, 2026

Monchhichi: el clásico japonés que TikTok ha vuelto a poner de moda

Monchhichi beanies de colores disponibles en Älva for Kids, Malasaña Madrid

Hay objetos que no envejecen. Que desaparecen durante décadas, vuelven por TikTok y de repente todo el mundo los quiere — los que los tuvieron de pequeños y los que no habían nacido todavía. Monchhichi es uno de esos objetos.

Si tienes más de 35 años, probablemente lo reconoces nada más verlo. Esa carita redonda, el pulgar en la boca, el pelo suave. Si tienes menos de 20, lo has visto en tu feed unas cuantas veces y te has preguntado qué es exactamente y dónde se compra.

La respuesta, en los dos casos, es la misma: en Älva.

50 años sin envejecer

El Monchhichi nació en Japón en 1974. Lo creó Koichi Sekiguchi con una idea sencilla: hacer un juguete que transmitiera ternura de verdad. Lo consiguió de sobra. En los 80 llegó a España, tuvo su propia serie de animación y conquistó a toda una generación. Y entonces... desapareció. O eso parecía.

Mientras tanto, en Japón nunca dejó de existir. Siguió evolucionando, sacando nuevas colecciones, ganando fans. Y cuando TikTok empezó a rescatar la estética kawaii y lo vintage japonés, Monchhichi estaba ahí, esperando su momento.

Ese momento es ahora.

El objeto que une a madres e hijos sin que nadie lo haya planeado

Esto pasa en Älva más de lo que pensáis. Entra una madre con su hija adolescente. La madre ve el Monchhichi, lo coge y dice “yo tenía uno igual”. La hija lo mira, lo coge también y dice “es monísimo, lo quiero”. Y de repente están las dos en el mismo punto, sin haberlo buscado.

Eso vale más que cualquier campaña de marketing.

Los beanies de colores — rosa frambuesa, azul, amarillo, verde agua — son los que más están volando ahora mismo. Kawaii al máximo, perfectos para coleccionar y para regalar. Y los llaveros son el complemento irresistible: el Blue Boy con babero azul, el Classic Boy en rojo, la Cherry Blossom, la Twin Tail Girl… para llevar en la mochila, en las llaves, en donde quieras.

Difícil de encontrar. Fácil de encontrar en Älva.

Monchhichi no está en todas partes. En España sigue siendo un juguete que cuesta encontrar — lo cual, si lo piensas, lo hace todavía más especial. En Älva tenemos el mayor surtido de Madrid y, posiblemente, de España.

Tócalo antes de enamorarte. Porque con Monchhichi una foto no es suficiente — hay que sentir el pelo, mirarle bien la cara. Ahí es donde pasa la magia.

Pásate por la Calle San Andrés, 17 en Malasaña. O si no puedes, búscalo en nuestra web.

Bienvenido de vuelta a los 80. Aunque tú en los 80 todavía no hubieras nacido.